EE.UU considera prohibir la entrada al país a miembros del Partido Comunista Chino

Donald Trump tiene encima de su mesa una propuesta para prohibir en bloque la entrada en EE.UU. a los miembros del Partido Comunista de China y a sus familias. En la escalada de tensiones entre las dos principales potencias económicas del mundo, esta sería la acción más agresiva por parte de Washington y que con probabilidad conllevaría una represalia contundente desde Pekín.

El plan, que ha sido revelado por «The New York Times», ha sido desarrollado por altos cargos de la Casa Blanca, del Departamento de Estado y del Departamento de Interior. Según las fuentes del diario neoyorquino, la propuesta es de momento un borrador, quedan muchos detalles por elaborar y todavía no tiene la luz verde por parte del presidente de EE.UU. Pero supondría una marcha más en las acciones de las últimas semanas de la Administración Trump, que ha aprobado una ley de sanciones contra individuos y compañías relacionados con la ley de seguridad de Hong Kong y ha eliminado su tratamiento preferencial, ha prohibido los viajes de estudiantes relacionados con el ejército chino y ha sancionado a miembros de tecnológicas del gigante asiático, con especial atención a Huawei.

92 millones de miembros

Lo más sorprendente de la medida es su amplitud y la complejidad que tendría hacerla cumplir. El Partido Comunista de China tiene 92 millones de miembros (cerca del 7% de la población de China). El número sería muy superior si se incluye a los familiares: 270 millones de personas, según una estimación interna del Gobierno. Después, las autoridades de EE.UU. tendrían que enfrentarse a la dificultad de quién es y no es miembro del partido, algo que no será sencillo de determinar en todos los casos.

La pertenencia al Partido Comunista de China no siempre significa una adhesión inquebrantable a la dictadura del país. Muchos gestores administrativos y cargos intermedios se afilian para conseguir una promoción o como manera de encontrar una dedicación profesional.

La medida podría también incluir a miembros del Ejército Popular de Liberación de China y a ejecutivos de consorcios públicos, aunque es habitual que estas personas sean también miembros del partido.

Otra de las opciones que se le han presentado a Trump sería mucho más quirúrgica: impedir la entrada en el país a los 25 miembros del Politburó de China y a sus familiares.

El plan utilizaría el mismo fundamento legal que el veto de entradas a ciudadanos de países de mayoría musulmana en 2017, una de las decisiones más polémicas de la presidencia de Trump y que el presidente consiguió imponer y ampliar tras una batalla en los tribunales.

La portavoz del ministerio de Exteriores de China, Hua Chunying, aseguró sobre el plan que «si es verdad, es completamente patético» y que el país daría «pasos reactivos» si se produce.

Con información de ABC de España

Share: