Francia inyecta una liquidez de 300.000 millones para ayudar a trabajadores y empresas

El presidente francés, Emmanuel Macron, habla de una “guerra sanitaria” contra el coronavirus. Pero también hay un frente, y muy importante, económico, según ha recordado este martes su ministro de Economía, Bruno Le Maire, al desgranar el fuerte paquete de medidas multimillonarias con el que la segunda economía europea espera mitigar el impacto de la pandemia y poder “reactivar” la economía nacional lo antes posible una vez superada la crisis sanitaria. El Gobierno francés se dice dispuesto a todo para evitar un colapso total, que ya avanza tendrá un crecimiento negativo este año de -1% y provocará que la deuda pública supere el 100% del PIB. París no titubeará, “si fuera necesario”, en nacionalizar incluso algunas empresas.

“No dudaré en emplear todos los medios a mi disposición para proteger a las grandes empresas francesas”, ha asegurado Le Maire en teleconferencia este martes, poco antes de que, al mediodía, entrara en vigor la orden de confinamiento nacional, y tras recordar que algunas de las grandes compañías del país, como Air France, ya han advertido de que tendrán que hacer una reducción “sin precedentes” de su actividad, de hasta el 80% o 90% en el caso de la aerolínea, participada por los estados francés y neerlandés. “Esto puede pasar por la capitalización o por una toma de participaciones. Puedo incluso emplear el término nacionalización si fuera necesario”, recalcó refiriéndose a otros casos.

Pero lo importante, subrayó Le Maire, es actuar de inmediato, porque “la guerra económica y financiera será larga y violenta y deberá movilizar todas nuestras fuerzas nacionales y europeas”. En el “frente nacional”, el paquete económico consta de tres ejes: un plan de apoyo “inmediato” a trabajadores y empresas por 45.000 millones de euros, garantías de préstamos por 300.000 millones y, finalmente, un plan para proteger a las empresas amenazadas, nacionalización incluida, como ha dicho Le Maire, en caso necesario.

En el paquete de ayudas inmediatas por 45.000 millones de euros, una cifra que “podrá evolucionar” en función del comportamiento de la crisis sanitaria (y de la economía), 8.500 millones han sido dedicados al pago, durante dos meses, de la remuneración de los asalariados que se encuentren en paro parcial por el coronavirus. El objetivo, ha señalado el ministro, es “no perder las capacidades” de este tipo de trabajadores que serán necesarias cuando se recupere la normalidad y poder así “reactivar” rápidamente la economía una vez pase la crisis sanitaria.

Otros 2.000 millones de euros estarán destinados a un “fondo de solidaridad” para pequeñas empresas con menos de un millón de euros de facturación anual que, por la crisis, dejen de tener ingresos, o que hayan visto cómo estos se reducen al menos un 70% en comparación con marzo del año pasado. Se trata de empresas de restauración o del sector turístico, entre otras. Todas ellas, que según Le Maire suman unas 600.000 compañías, podrán recibir 1.500 euros de ayuda directa inmediata mediante una simple declaración. Los autónomos también serán elegibles para esta ayuda “si es su actividad principal”.

También se ha decidido el aplazamiento de las cargas fiscales y cotizaciones para las empresas, con la posibilidad de que se anulen después para las que estén en gran dificultad. El Gobierno estima que esta medida podrá costar 32.000 millones de euros. Estas empresas pequeñas en dificultades también podrán aplazar el pago la factura del gas o electricidad, e incluso del alquiler si su arrendador lo puede asumir, una medida que, precisó Le Maire, beneficiará solo a las pequeñas compañías, no a particulares.

En un segundo eje “nacional”, tal como adelantó Macron la noche del martes al anunciar el confinamiento nacional para frenar el coronavirus, el Estado garantizará los préstamos a empresas por hasta 300.000 millones de euros. Una medida “radical”, dijo Le Maire, que busca que los bancos no puedan escudarse en el temor a degradar su balance en los mercados para negar préstamos a empresas con un futuro incierto debido al coronavirus. Estas garantías se suman a las que han dado a conocer Alemania e Italia, lo que permite al Eurogrupo anunciar globalmente un billón de euros, destaca Efe.

El ministro indicó que aunque los esfuerzos se concentran por el momento en lo “inmediato” para proteger a “asalariados, empresas y competencias”, se trabaja también en un plan de “relanzamiento” de la economía que, precisó, dependerá en buena parte de la evolución tanto de la pandemia como de su impacto económico.

EL PAÍS

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